Archivo | emblemas y simbolos RSS feed for this section

La Cruz Hospitalaria

20 Jun

Cruz Hospitalaria en Melilla

Cruz Hospitalaria en Melilla

        La encontramos en un lugar inesperado y sin explicación posible. Está a la vista de todos, por eso ha pasado desapercibida hasta ahora. Forma parte de la celosía de la valla de un colegio de Melilla, Resulta curiosa su situación porque la cruz central es perfectamente identificable, pero no las otras, que al estar giradas 45° parecen formar un dibujo distinto, sin embargo, se trata del mismo signo, la cruz blanca de ocho puntas. Esta es la valla del colegio León Sola, en el barrio de Hernán Cortés de Melilla. En la década de 1960, cuando se construyó el colegio, era un barrio de población cristiana y de composición muy humilde. Hoy la situación es la inversa.

                   Las ocho puntas de las cruces blancas de Los Hospitalarios componen ocho máximas para ejercitar a lo largo de la vida, u ocho pilares en los que apoyar las acciones: Goce espiritual – Vivir sin malicia – Arrepentirse de los pecados – Humillarse ante los que te injurian – Amar la justicia – Ser misericordioso – Ser sincero y puro de corazón – Sufrir la persecución con abnegación.

                   Fue un encuentro casual, resultante de levantar la vista y mirar  en donde otros habían mirado y ver lo que otros no habían visto. No tiene más explicación y no le vamos a buscar otro significado. Sin embargo, este hecho ha marcado un camino para este lugar recóndito y que en el futuro tendrá su sentido e importancia.

Anuncios

La cruz de Malta

9 Feb

cruces de malta

Tiene varias variantes. Puede ser blanca, paté, bermeja,o incluso negra,  pero siempre tiene ocho puntas.

Las ocho puntas de la cruz significaban las ocho virtudes que los caballeros debían ejemplificar en las tareas de caridad de su vida cotidiana:
Goce espiritual – Vivir sin malicia – Arrepentirse de los pecados – Humillarse ante los que te injurian – Amar la justicia – Ser misericordioso – Ser sincero y puro de corazón y sufrir la persecución con abnegación.